miércoles, 7 de octubre de 2009

Mi nombre es Cristina Núñez Díaz, nací en el clínico de Valencia a la una y media del medio día. Al principio no me iba a llamar Cristina porque mi madre también se llama así y no quería repeticiones, me iba a llamar Noelia, Azahara o Cristina Noelia pero mi padre quería Cristina y con Cristina me quedé.

Mi padre se llama Luciano como mi hermano, el nombre viene de familia, ya hay cinco en la familia, por decirlo de alguna manera, es una tradición.

Mi abuelo materno es de Villar del Arzobispo y mi abuela de Castilla la Mancha pero se fueron a vivir a suiza antes de que mi madre naciera.

Mis abuelos paternos son de Madrid al igual que mi padre y mis tíos.

Con cuatro años empecé en el colegio de la Anunciación con una amiga, pero por problemas con una profesora a mitad de año nos cambiaron al Trafalgar. Durante el curso siguiente empecé a aprender a leer, cosa que me no me costó mucho ya que me encantaba.

Me gusta mucho ver caer la lluvia, aunque le tengo mucho miedo a las tormentas. En realidad mi tiempo atmosférico preferido es el sol.

Hace unos años me paso una cosa que no se me olvidará nunca. Estaba en mi chalet con mi abuelo, mi tío, mi bisabuela, mi madre, mi padre, mi hermano, y varios amigos, estábamos dando una vuelta por el campo cuando de repente vimos que el cielo se encapotaba y rápidamente nos metimos en casa.


En cuestión de segundos empezó a caer una lluvia impresionante no se veía nada, se hacían cortinas de agua alrededor de la casa, estuvo lloviendo así de fuerte durante media hora.


De repente cuando nos quisimos dar cuenta estaba granizando y nos salimos todos al porche para ver el espectáculo, aquello era bonito aunque la verdad yo estaba aterrorizada, si mirabas al cielo se veían relámpagos y rayos por todas partes, nadie nunca había visto algo así, cuando todos se metieron dentro yo me quede con mi abuelo en el porche para grabar este momento, de súbito todo el cielo se iluminó y ¡¡PUM!! un rayo cayó en la explanada de enfrente de mi chalet, seguidamente pegué un bote, empecé a llorar y me agarré a mi abuelo lo más fuerte que pude, cuando el susto se me paso corriendo me metí dentro para contárselo a todos.


Mi abuela para distraernos nos enseñó una canción que ella de pequeña cuando había tormenta "le cantaba a la virgen" para que dejara de llover.Poco a poco la tormenta fue disminuyendo hasta que paró.



Durante mi infancia he sido bastante buena pero como todos los niños también hacía de las mías. Por ejemplo, recuerdo que un día mientras mi madre bañaba a mi hermano , como me aburría vi que estaba la bolsa de las medicinas encima de la estantería y como no llegaba cogí una silla, la bolsa, el apiretal y me lo tomé entero.

Cuando mi madre acabó yo, muy contenta, le dije: “¡Mama, yo no me he tomado todo el jarabe rojo eh!” y mi madre cogió la bolsa y miro el apiretal entonces se dio cuenta de lo que había hecho, corriendo llamo a mi padre, nos fuimos a urgencias y me hicieron un lavado de estómago. Desde entonces mi madre guarda muy bien las medicinas.

Con mis compañeros soy extrovertida,agradable,y generosa.Con mis amigas soy amable,cariñosa y bastante divertida.Con mi madre soy sensible, sensata, sincera aunque a veces algo chula y cabezota.Con mi padre soy seria, distante y reservada. Con mi hermano soy abierta y comprensiva aunque muy peleona. Cuando un chico me atrae suelo ser un poco tonta, muy cariñosa incluso en ocasiones puedo resultar empalagosa. ¡No tiene sentido, todo debería encajar en una sola pieza!


No hay comentarios:

Publicar un comentario